IndiaConstruction@2x

 

La construcción ofrece oportunidades de trabajo que tanto necesitan algunos de los sectores más pobres y marginales de la sociedad en los países en desarrollo.

El producto de la construcción, en términos de valor, se encuentra fuertemente concentrado en el mundo desarrollado. Los países de ingresos altos en Europa son responsables del 30% de la producción mundial, Estados Unidos del 21% y Japón del 20%. La cifra para la India es sólo 1,7%, y para China, a pesar de su tamaño y rápido crecimiento económico de los últimos años, es sólo 6% (OIT 2007).

Mientras tres cuartos del producto se da en los países desarrollados, tres cuartos del empleo se encuentra en el mundo en desarrollo. Muchos trabajadores de la construcción en estos países están empleados de manera informal y no están siendo contabilizados en los datos oficiales, por lo que el número real es probablemente mucho mayor.La tecnología está detrás de esta disparidad. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en los países más ricos, donde la mano de obra es cara, las máquinas han reemplazado en gran medida algunas de las nuevas labores en la construcción (aunque la reparación y el mantenimiento continúan siendo actividades muy intensivas en mano de obra). En los países en desarrollo, donde la mano de obra es barata, la mayoría de las tareas siguen usando métodos manuales con un uso mínimo de maquinaria y equipo (OIT 2007).

Una fuente importante de empleo

La industria de la construcción es una de las principales fuentes de empleo en todo el mundo, probablemente sólo superada por la agricultura, y en zonas urbanas es la principal. La construcción de edificios (tanto de nuevos edificios, como en el mantenimiento de los existentes) es una actividad intensiva en mano de obra, que generan muchos trabajos por unidad de inversión tanto dentro como fuera de la zona de construcción.
La construcción hace una importante contribución a la economía de todos los países. El producto de la industria a nivel mundial se estima en tres miles de millones al año. La industria crea empleo para más de 110 millones de personas en el mundo. La creación de un gran número de empleos a un costo de inversión relativamente bajo es particularmente importante en los países en desarrollo, donde la industria de la construcción desempeña un papel importante para hacer frente a los altos niveles de desempleo y para absorber el excedente de mano de obra que proviene de las áreas rurales (OIT 2001b: 25).

Ocupaciones y estatus de los trabajadores de la construcción en empleo informal

Las ocupaciones dentro de la industria informal de la construcción van desde trabajadores no calificados hasta trabajadores altamente calificados. Normalmente forman una jerarquía en la que los líderes de las cuadrillas tienen el rango más alto. Existe evidencia que indica que las trabajadoras de la construcción en la economía informal se concentran casi exclusivamente en el nivel más bajo de la jerarquía (vea más abajo).

Perfil estadístico

Las Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM)i estima que existen hasta 180 millones de trabajadores y trabajadorasii de la construcción en el mundo, de los cuales 75% se encuentran en el mundo en desarrollo. La ICM argumenta que la construcción:

  • ofrece –muy necesitado– empleo para muchas de las persones más pobres y vulnerables del mundo
  • da trabajo a trabajadores poco calificados o que apenas se incorporan al mercado laboral
  • es de especial importancia para los pobres que no tienen tierras
  • emplea a un número grande de migrantes de zonas rurales a las urbes

(ICM 2006)

 

Los trabajadores en la economía informal como proporción de todos los trabajadores de la construcción

“La informalidad es ahora la norma, más que la excepción, en la industria de la construcción en la mayor parte del mundo en desarrollo” (Wells 2007). En la India, el porcentaje del trabajo casual en la mano de obra dentro de la construcción subió 10% entre 1983 y 1993. En 1993, 64% de los hombres y 96% de las mujeres en la construcción urbana trabajaban de manera casual. Si se incluían los trabajadores a cuenta propia, 89% de los hombres y 97% de las mujeres que trabajaban en la construcción en 1993 podrían ser considerados como “trabajadores en la economía informal” (Pais 2002).

Tabla 1
Trabajadores en la economía informal como proporción de todos los trabajadores

India (mujeres) 97% (1993)
Egipto 90% (1993)
India (hombres) 89% (1993)
Filipinas 85% (2001)
República de Corea 77% (2004)
Brasil 75% (1999)
Malasia 74% (2001)
China 72% (2001)
Tanzania 70-95% (2003)
México 66% (2001)
Fuentes: Pais 2002 and Wells & Jason 2010

 

Hay indicios sólidos de que el número de trabajadores en la economía informal como proporción de todos los trabajadores de la construcción está aumentando. Estudios en la India, por ejemplo, muestran que mientras el empleo en la construcción en el sector organizado (formal) aumentó en un 0,37% entre 1973 y 1987, el número de trabajadores en la economía informal aumentó en un 9,73% durante el mismo periodo (Wells 2007).

La proporción de trabajadores temporales de la construcción en China aumentó de un 28% en 1980 a un 65% en 1999, y en Brasil la proporción de trabajadores informales de la construcción aumentó de un 57% en 1981 a un 75% en 1999 (OIT 2001a).

Trabajadoras en la construcción

Según la OIT, en la mayoría de los países los trabajos de la construcción son realizados casi exclusivamente por hombres. No obstante, en los países del sur de Asia las mujeres desempeñan tareas importantes, pero que requieren poca preparación, y que son mal pagadas. En la India se estima que hasta el 30% de la fuerza laboral de la construcción son mujeres. Forman parte del eslabón más bajo de la industria como trabajadoras no calificadas o cargadoras (con la cabeza).

 

Tabla 2
Las mujeres en la construcción: diferencias regionales
Anuario de Estadísticas del Trabajo de la OIT (varios años)
% de todas las trabajadoras remuneradas en la construcción

  • África: 5,5
  • América Latina: 5,5
  • Europa del Oeste: 7,5
  • Norteamérica: 11,7
  • Asia: 14,6

% de todos los trabajadores de la construcción que son mujeres

  • África: NA
  • América Latina: 0,5
  • Europa del Oeste: 1
  • Norteamérica: 2
  • Asia: 7,5

 

Por lo general no hay oportunidades de capacitación. La discriminación en el pago es un fenómeno extendido. Una encuesta de 2600 trabajadores de la construcción en cinco ciudades en la India reveló una desigualdad abierta en el pago: las mujeres ganaban 10 a 20% menos que los hombres por trabajos similares. Además, las mujeres muchas veces estaban empleadas dentro de una unidad de trabajo familiar, ya que el sistema de pago a destajo anima a los trabajadores a emplear a sus esposas e hijos para aumentar la producción. En estas circunstancias es posible que las mujeres trabajen sin recibir ninguna remuneración (directa).

En la encuesta mencionada arriba, ninguna de las mujeres estaba en la nómina de ninguno de los contratistas, aunque ellas representaban entre el 23% (Hyderabad, Delhi) y el 34% (Mumbai, Pune) de la fuerza laboral de la construcción. Ningún sitio contaba con áreas de descanso para mujeres o guarderías para niños, y ninguna de las mujeres había recibido prestaciones por maternidad (OIT 2001a: 13).

La Asociación de Mujeres Autoempleadas (SEWA, por su sigla en inglés) se ha dedicado al mejoramiento de las circunstancias de las mujeres en la industria de la construcción en la India.

Un estudio de la OIT sobre los trabajadores de la construcción en la economía informal en Nepal (JHA 2002) encontró que la contribución de las jornaleras en la industria es significativa. La encuesta de la fuerza laboral del gobierno de 1998 encontró que había 52 000 mujeres y 292 000 hombres en la industria de la construcción. Sin embargo, el estudio de la OIT ofreció evidencia de que el número de mujeres en el sector estaba ciertamente subestimado. En la Colinas del extremo oeste de Nepal, por ejemplo, la gran mayoría de trabajadores no calificados eran mujeres. Constituían entre el 25 y el 40% de los grupos que colaban techos y aproximadamente el 75% de los trituradores de piedras. Esta última categoría también incluía muchas niñas trabajadoras y mujeres mayores.

Otro trabajo especializado en donde la presencia de las mujeres es significativa es el “pulido del mármol”. En todos los casos las trabajadoras en la construcción reciben menores tasas salariales que sus contrapartes hombres. Asimismo, mientras los hombres podrían gradualmente ser promovidos a categorías de mayor calificación, las mujeres continúan trabajando en tareas subalternas a lo largo de su vida activa.

Limitaciones y lagunas de datos

Al igual que en muchos otros sectores de la economía informal, existen pocos datos confiables sobre los trabajadores de la construcción. Escasean, particularmente, datos sólidos sobre los ingresos, probablemente por la naturaleza cortoplacista, no registrada y dispersa del trabajo. Muchos de los datos disponibles han sido producidos o comisionados por la OIT, particularmente antes y después de la Reunión tripartita sobre la industria de la construcción en el siglo XXI: su imagen, perspectivas de empleo y necesidades en materia de calificaciones celebrada en Ginebra en 2001. La otra fuente importante de datos es el trabajo de Jill Wells y sus colegasiii.

Fuerzas motoras y condiciones de trabajo

India - Construction workers-M
En muchos países en desarrollo, muchos trabajadores tienen empleos en la economía informal o trabajan en empresas pequeñas. El uso del sistema basado en contratos temporales está muy extendido. Se emplea a los trabajadores por proyecto, sin que cuenten con un seguro para los periodos de desempleo o de enfermedad, y están expuestos a la inseguridad en el empleo y a la falta de protección social. Además, la industria explota a muchos trabajadores inmigrantes de países menos desarrollados. En la mayoría de los casos, a estar indocumentados, los salarios y las condiciones laborales de estos trabajadores están lejos de ser decentes (ICM 2011).

Ingresos

Los ingresos son bajos e irregulares. Inevitablemente, existen pocos datos confiables sobre los ingresos en la industria de la construcción informal, particularmente para aquellos trabajadores en la parte inferior de la jerarquía laboral (incluyendo a las trabajadoras). El estudio de 2001 sobre la industria de la construcción de la OIT concluyó que en muchos países en desarrollo en los que la oferta de mano de obra (particularmente de mano de obra no calificada) es muy superior al número de trabajos, los ingresos para la mayoría de los trabajadores de la construcción se sitúan aproximadamente al nivel, o por debajo, del salario mínimo.
En Brasil, el 35% de los trabajadores de la construcción no registrados (quienes forman el grueso de la fuerza laboral) ganó menos de un salario mínimo en 1999, y el 70% ganó menos de dos salarios mínimos. Generalmente se asume que una familia de cuatro personas necesita dos salarios mínimos solamente para sobrevivir. Por lo tanto, el 70% de los trabajadores de la construcción no registrados no gana suficiente para mantener ni siquiera a una familia pequeña.
Si bien a veces se sugiere que los empleadores pueden ofrecer salarios más altos a los trabajadores a cambio de no registrar los permisos de trabajo, puede suponerse que estos salarios disminuirán con el tiempo conforme la ausencia de registro se convierta en norma.

El aumento de los salarios mediante el aumento de la productividad entraña un problema parecido. Estudios hechos por la OIT en São Paulo revelaron que al aumentarse y generalizarse una mayor productividad en toda la industria, las tasas del trabajo a destajo disminuyeron y la situación económica de los trabajadores empeoró. También se comprobó que en los periodos de inactividad, los trabajadores especializados toman trabajos no calificados, con lo cual se ejerce presión a la baja sobre los salarios de los trabajadores no calificados.
En China, los salarios de los trabajadores de la construcción varían según el lugar. En 2001, en Beijing los salarios para un trabajador no calificado eran de alrededor de 20 yuan (US$2,42), y 25 yuan (US$3,02) para un trabajador calificado. A los trabajadores de áreas rurales se les pagaba alrededor de 7000 yuan (US$846) al año por una jornada laboral de diez horas, que apenas alcanzaba para su propia comida en la ciudad y para enviar dinero a sus familias en las áreas rurales. Sin embargo, los trabajadores a veces recibían menos de lo que les correspondía de sus empleadores (las empresas estatales que controlan la contratación) y no recibían su pago hasta el final del año. Esto era así parte para que los empleadores pudieran ganar intereses de los salarios, y parte como medida para mantener bajo control a los trabajadores (OIT 2001a: 36).

Datos de Nepal indican que los trabajadores de la construcción ganan substancialmente menos del salario mínimo, de acuerdo a la tabla 3.

 

Tabla 3
Ingresos de los trabajadores de la construcción, Nepal
(2002)

    Rupias
Trabajadoras que trituran piedras 1820
Trabajadora de cuadrilla no calificada 2600
Trabajador de cuadrilla no calificado 3120
Trabajadora no calificada de cuadrilla, colado de techo 3120
Trabajador de cantera 3120
Trabajador no calificado de cuadrilla, colado de techo 3,900
Salario mínimo de Nepal   4600
     
Fuente: Jha 2002  

 

El otro problema principal es la irregularidad de los ingresos: la mayoría de los trabajadores de la construcción tienen contratos a corto plazo (aunque rara vez por escrito) o son contratados como jornaleros. Según SEWA, en la India la situación es la siguiente:

No hay medios de sustento estables o regulares para los trabajadores de la construcción. Cada mañana, se reúnen en lugares o cruceros selectos, llamados Kadianaka, para conseguir trabajo de contratistas en búsqueda de trabajadores de la construcción. Sin embargo, no hay seguridad de que consigan trabajo todos los días. Muchas veces solamente pueden trabajar 10 a 15 días por mes.

(SEWA 2011)

 

En Nepal, según el estudio de la OIT sobre los trabajadores informales de la construcción “la aspiración principal de casi todos los trabajadores es tener trabajo estable”. Ello significa que aquellos que están asociados con los naikeas (los jefes de cuadrilla/pequeños contratistas) están dispuestos a aceptar salarios entre 10 y 15% menores a los salarios de los jornaleros que diariamente se reúnen en puntos de recogida alrededor de las ciudades y pueblos para buscar trabajo, porque su trabajo es más regular (Jha: 2002, p.40).

Jornada laboral

En muchos países, la remuneración a destajo es el modo de remuneración predominante para los trabajadores temporales en la industria de la construcción. Muchos se ven obligados a trabajar jornadas largas, mientras otros eligen hacerlo bien porque la remuneración es tan baja, bien porque sencillamente quieren ganar lo más posible mientras haya trabajo. Esto aplica particularmente a los trabajadores que emigraron del campo o del extranjero, como es común en muchos países en desarrollo (Brasil, China, India, Malasia). Jornadas de 10 a 12 horas y semanas laborales de seis días suelen ser la norma (OIT 2001a: 37).

 

Salud y seguridad

India - Construction workers - Marty Chen-M
Es difícil demostrar mediante estadísticas el vínculo que existe entre la creciente informalidad del trabajo y el deterioro de las condiciones de salud y seguridad ocupacional en la industria de la construcción. Existe evidencia de que las condiciones de salud y seguridad industrial para los trabajadores informales son pésimas.

Según la OIT, los accidentes en las obras en Malasia son tan comunes que todos han llegado a aceptar que es una característica inevitable de la industria. Ello se debe a los contratos ocasionales de empleo, la contratación de trabajadores extranjeros indocumentados y la falta de cobertura de los trabajadores por el sistema nacional de seguros. En las Filipinas, los sindicatos monitorearon 24 accidentes de construcción que dejaron 32 muertos en 1997 y 40 muertos en 1998. Encontraron que la falta de capacitación formal era un factor en el pésimo historial de seguridad de la industria, y que los trabajadores no calificados eran más proclives a tener accidentes ocupacionales.

También existe una gran preocupación tanto entre los representantes de los trabajadores como de los empleadores en Brasil debido a la alta tasa de accidentes. La organización de empleadores del estado de São Paulo recopiló datos sobre los accidentes laborales en 1997 y calculó que el costo del tiempo perdido por los accidentes en aquel año equivalía al costo de 24 000 toneladas de cemento. El reciente y pronunciado aumento en el número de muertes en obras en el estado de Río de Janeiro se atribuye a la falta de medidas preventivas y a la subcontratación en el sector informal (OIT 2001a: 40).

En Hong Kong, la Hong Kong Confederation of Trade Unions [Confederación de Sindicatos de Hong Kong; HKCTU] informó que en 2001 ocurrieron 67 540 accidentes industriales y 201 trabajadores perdieron la vida en el trabajo. Aunque los trabajadores de la construcción representan el 11% de la fuerza laboral, el 35% de todos los accidentes industriales ocurren en la industria de la construcción, con una tasa de lesiones de 150 por cada 1000 trabajadores. Según estadísticas oficiales, entre 1991 y 2000 se registraron 170 812 accidentes y 520 muertes en la industria de la construcción. A pesar de que la fuerza laboral de la industria de la construcción es relativamente pequeña, cada año alrededor de 16-18% de los trabajadores sufren lesiones debido a accidentes industriales: una tasa mucho más alta que en otros países desarrollados en Asia, como por ejemplo Japón y Corea del Sur. No existen disposiciones legales que permitan a los trabajadores apartarse de condiciones laborales precarias o peligrosas sin riesgo de ser despedidos. Ello limita seriamente la capacidad de los trabajadores para rehusar un trabajo peligroso, lo que contribuye a la elevada tasa de accidentes y enfermedades industriales (HKCTU 2002iv).

Vivienda

Es una práctica común entre los contratistas el proporcionar alojamiento en las obras a los trabajadores de la construcción en empleo informal, especialmente cuando son migrantes de zonas rurales o del extranjero. Las condiciones de vida empeoran ya que los subcontratistas ofrecen peores condiciones que los empleadores principales.

En las ciudades de crecimiento rápido en China, donde el grueso da la fuerza laboral de la construcción está compuesto de trabajadores provenientes de zonas rurales, el gobierno exige que las obras dispongan de alojamiento y otros servicios. Sin embargo, en muchas obras las condiciones de vida son deplorables. Las barracas están sucias e infestadas de mosquitos, ratas y otras plagas, y los trabajadores viven hacinados. Tampoco tienen buena ventilación en épocas de calor ni calefacción en épocas de frío. Los trabajadores no tienen lugares apropiados para comer y a menudo tienen que comer al aire libre, sin mesas ni sillas, y están expuestos al polvo en el aire. En Malasia, donde se estima que un 82% de los trabajadores extranjeros vive en el sitio de construcción, la pésima calidad del alojamiento (kongsi) era el segundo motivo de queja más importante (después de la seguridad social) de los trabajadores de la construcción entrevistados por la OIT en 1996. En la India, el alojamiento que se proporciona a los trabajadores en las obras también es rudimentario: consiste en cabañas sencillas sin agua corriente o instalaciones sanitarias y con escasa ventilación. La situación de las mujeres es mucho peor: no disponen de instalaciones separadas a pesar de que la ley las exige (OIT 2001a).

 

Mecanización

La rápida mecanización y la introducción de nuevas tecnologías en el sector de la construcción están reduciendo las oportunidades de empleo para los trabajadores no calificados o de baja calificación, especialmente las mujeres. Según SEWA, esto ha llevado a una reducción anual de 1,5 millones de trabajadores no calificados en la construcción (SEWA 2011).

 

Políticas y programas públicos

Protección social

En muchos países, los empleadores no pagan seguridad social a nombre de los trabajadores de la construcción con contratos temporales. Por tanto, los trabajadores más necesitados no reciben beneficios de seguridad social: no tienen seguro médico, vacaciones pagadas o protección alguna contra la pérdida de ingresos en los periodos en los que no pueden trabajar debido al desempleo, mala salud, accidentes o por tener edad avanzada.

Las entrevistas de la OIT con trabajadores de la industria de la construcción mostraron que las preocupaciones más apremiantes tanto de los trabajadores locales como de los extranjeros tenían que ver con cuestiones de seguridad social, seguridad ocupacional y las condiciones de vida en los sitios de construcción. En la India, la mayoría de los trabajadores de la construcción no están cubiertos por contribuciones a un fondo de prevención, a pesar de que está marcado en la ley. Otras medidas, también obligatorias por ley, pero notables por su ausencia en la práctica incluyen: la compensación por lesiones, atención médica, agua potable, sanitarios para los trabajadores y días libres pagados.

Regulación y desregulación

Un factor clave para los trabajadores de la construcción en la economía informales la falta de regulación: “el incumplimiento de todas o algunas de las regulaciones dentro del marco legal a nivel local o nacional” (Wells 2007: 97). Esto incluye la ausencia de regulaciones en materia de los términos y condiciones de empleo, y del otorgamiento de licencias a empresas informales; de reglas y procedimientos para la organización de los procesos de construcción (designación de contratistas, contratos con proveedores) y regulación sobre la construcción mismas de edificios (por ejemplo, viviendas y asentamientos informales).

Subcontratación

En la industria, 90% de las compañías tienen menos de 10 trabajadores. Los trabajadores son reclutados a través de agentes intermediarios, subcontratistas sólo de mano de obra, o directamente en puntos de encuentro para jornaleros.

La industria de la construcción ha ido a la vanguardia en la adopción de prácticas laborales flexibles desde mediados de la década de 1970. La subcontratación de la mano de obra a través de cadenas de subcontratistas y la contratación de jornaleros, que conllevan a la reducción de relaciones de empleo directo, son ahora la norma. Esto ha tenido un profundo efecto negativo en la seguridad del trabajo, salud y seguridad, el desarrollo de habilidades y la cobertura de seguridad social. Estas prácticas también han debilitado la organización en sindicatos y minado la negociación colectiva en el sector. La subcontratación permite reducir de manera significativa los costos al transferirle las responsabilidades al subcontratista y evitar las responsabilidades en torno a la legislación laboral, las regulaciones en materia de salud y seguridad y bienestar, así como los costos sociales (ICM 2011).

Según Jill Wells, antigua especialista en el sector de la construcción en la OIT, la práctica de la subcontratación laboral a través de intermediarios está profundamente arraigada en varios países en desarrollo. El reporte preparado por la OIT en 2001 se basa en una extensa bibliografía para documentar la magnitud de esta práctica en la India, Nepal, Malasia, Corea, Filipinas, Egipto, Brasil y México. El mismo reporte presenta evidencia de un aumento en la práctica en algunos países en años recientes ya que los trabajadores que previamente habían estado empleados directamente por el contratista principal habían sido despedidos y recontratados a través de subcontratistas.

En Sudáfrica, la restructuración de la industria de la construcción desde mediados de la década de 1990 ha resultado en una drástica reducción en el número de trabajadores empleados directamente por el contratista principal, así como en el aumento en el número de trabajadores empleados a través de subcontratistas. Un estudio del trabajo en la construcción en la Ciudad del Cabo en 2002 encontró que casi todos los trabajadores de la construcción en los sitios de construcción en la ciudad estaban empleados por subcontratistas.

Tendencias similares pueden ser detectadas en otras ciudades del África subsahariana. Estudios en Kenia y Tanzania muestran que el empleo en el sector de la construcción se ha estancado o está disminuyendo, mientras que las encuestas sobre el sector informal indican un número creciente y considerable de trabajadores de la construcción en empresas con 5-10 empleados. Este cambio aparente de empleo hacia pequeñas empresas es indicativo de la subcontratación. Uno de los desarrollos más interesantes que se documentó en Kenia es el crecimiento de empresas especializadas que ofrecían mano de obra para tareas comunes como revestimiento de concreto o albañilería de bloques de cemento (Wells y Jason 2010).

Normas laborales en contratos públicos

La inversión pública a través de contratos públicos representa una proporción alta de la actividad formal de construcción tanto en los países desarrollados como de los países en desarrollo. El ganador de la licitación bien podría ser quien pague los salarios más bajos, no provea equipo de seguridad o cobertura por accidentes, y quien tenga la proporción más alta de trabajadores en empleo informal por quienes no paga impuestos ni seguridad social, y quienes en la práctica no están cubiertos por ninguna protección social o legal.

Existe la preocupación de que la competencia internacional, especialmente con la presencia de las compañías multinacionales con grandes y eficientes infraestructuras, empuja a las empresas que compiten en las licitaciones a comprimir los costos laborales. Esto resulta a menudo en menores salarios, jornadas más largas, peores condiciones como servicios sanitarios, infraestructura habitacional y para comer deficientes. Estos servicios empeoran aún más por la subcontratación de los servicios públicos y de apoyo por parte de las autoridades públicas modernas a través de contratos, así como inversión financiera en asociaciones público-privadas que ofrecen en la actualidad el tipo de bienes servicios públicos, ofrecidos anteriormente a través de licitaciones públicas” (OIT 2008: 108).

Organización y voz

India - Construction workers2 - Marty Chen-M@2x
La negación de los derechos de los trabajadores

La industria de la construcción es notoria por negarle derechos fundamentales a los trabajadores, especialmente la libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva. Es normal que los empleadores y contratistas se comporten de manera dura al tratar de evitar la organización de sindicatos. Existen muchos ejemplos de trabajadores de la construcción que han sido despedidos o han sido víctimas de violencia por participar en actividades sindicales legítimas (ICW 2011).

Garantizar los derechos de los trabajadores: ¿qué se puede hacer?

Asegurar el reconocimiento gubernamental y establecer estructuras de negociación y consulta

Como ocurre con todos los trabajadores en la economía informal, las regulaciones gubernamentales (nacionales y locales), o la falta de ellas, afecta todos los aspectos relacionados con los medios de sustento, los derechos y las condiciones de trabajo de los trabajadores. Un objetivo fundamental y crucial de las organizaciones de los trabajadores de la construcción es obtener el reconocimiento de las agencias gubernamentales que tienen jurisdicción sobre el sector.

SEWA, el sindicato más grande de trabajadoras en la economía informal, tiene una membresía combinada de más de 1,8 millones de miembros. Esto incluye a más de 20 000 trabajadoras de la construcción en la ciudad de Ahmedabad, de las cuales muchas eran antiguas trabajadoras del sector textil que fueron despedidas después de la introducción de nuevas tecnologías en las fábricas.

El sindicato empezó a organizar en 1996 a las trabajadoras de la industria de la construcción en Ahmedabad. Las líderes de las trabajadoras se reunían una vez al mes para discutir sus problemas. Las líderes visitaban todas las 150 encrucijadas en Ahmedabad, llamadas Kadianaka, en las mañanas cuando los trabajadores de la construcción se reunían en búsqueda de trabajo. SEWA realizó una encuesta sobre las condiciones socioeconómicas y laborales de los trabajadores de la construcción. Luego lideró las negociaciones con el Departamento del Trabajo y Empleo del Estado de Gujarat con el objetivo de incluir a los trabajadores en la economía informal de Gujarat en la nueva legislación nacionalv que reconocía los derechos de los trabajadores de la construcción, incluyendo el acceso a las prestaciones sociales. Como resultado, SEWA fue incluida en un grupo de trabajo gubernamental de todo el estado para investigar el problema, lo que llevó al establecimiento de una Junta de Bienestar para los Trabajadores de la Construcción del Estado de Gujarat.

Con todo, los trabajadores de la construcción seguían sin obtener acceso a prestaciones sociales porque la Junta de Bienestar estipulaba que un trabajador tenía que presentar un certificado del empleador y contratista diciendo que había trabajado por 90 días el año anterior. Esto es, desde luego, prácticamente imposible en la industria de la construcción informal, especialmente en Ahmedabad, dada la prevalencia del trabajo a jornal, la ausencia de contratos, las largas cadenas de subcontratación y los altos niveles de analfabetismo entre los trabajadores.

Por ello, SEWA negoció con el gobierno estatal de Gujarat para que aceptara un certificado expedido por el sindicato como prueba suficiente de los 90 días de trabajo necesarios para obtener acceso a las prestaciones sociales. Aunque la propuesta fue aceptada, los arreglos detallados siguen excluyendo a los trabajadores interesados y aún siguen en negociación. No obstante, se estableció un principio fundamental: que SEWA es reconocida como una voz representativa legítima de los trabajadores informales de la construcción en el estado de Gujarat, y que existen canales establecidos para la negociación y la consulta (SEWA 2011).

Aumentos salariales o ingresos seguros

Además de la obvia necesidad de ayudar a los trabajadores de la construcción en la economía informal a conseguir aumentos salariales, los sindicatos y otras asociaciones enfrentan un importante problema: que los empleadores, contratistas o líderes de cuadrilla de hecho paguen los salarios.

Durante los primeros seis meses de 2002, por ejemplo, el Hong Kong Construction Site General Workers’ Union [Sindicato general de los trabajadores de la construcción de Hong Kong] lidió con 280 casos de subcontratistas por sueldos caídos. Veintiocho por ciento de esos casos involucraron a 30 o más trabajadores. El sindicato organizó una manifestación de protesta, exigiendo el pago de aproximadamente HK$40 millones (US$5,13 millones) en salarios que se debían a 3000 trabajadores de la construcción. El sindicato citó la falta de pagos a los trabajadores en proyectos públicos de construcción por parte de los contratistas privados, argumentando que se necesitaban regulaciones más estrictas para proteger los derechos de los trabajadores. Debido a las ofertas extremadamente bajas en licitaciones para ganar contratos en proyectos públicos de construcción, los subcontratistas reducen los gastos y tratan de resolver dificultades de liquidez reteniendo los salarios de los trabajadores. También es común que los subcontratistas busquen la quiebra como medio para librarse de la responsabilidad de pagar salarios caídos.

Para lidiar con este problema el sindicato está demandando regulaciones gubernamentales más estrictas sobre el pago de los salarios, incluyendo la disposición de que el contratista principal debe ser directamente responsable de los salarios de los trabajadores. El sindicato también demanda que el número de niveles en la cadena de subcontratación sea limitado de modo que se pueda determinar más fácilmente la responsabilidad directa sobre las condiciones de empleo y los salarios.

El Hong Kong Construction Site General Workers’ Union [Sindicato general de los trabajadores de la construcción de Hong Kong] –establecido en 1933 mediante la fusión de tres sindicatos de construcción especializados más pequeños– tiene 2500 miembros activos. El objetivo de la fusión fue el fortalecimiento de la solidaridad entre los trabajadores de la construcción en diferentes oficios y la expansión de su membresía base como sindicato general. El fortalecimiento de la solidaridad también significó tener en cuenta los derechos de los trabajadores migrantes. Trabajadores migrantes e inmigrantes ingresaron al sindicato, junto con trabajadores de la construcción extranjeros, que eran residentes en Hong Kong. El sindicato, hoy en día, colabora también con un número de organizaciones de trabajadores migrantes en Hong Kong.

Como parte de sus actividades, el sindicato ayuda a los trabajadores a presentar denuncias ante el Departamento del Trabajo, y en negociaciones con el contratista principal. La estrategia del sindicato consiste en organizar acciones de protesta y conferencias de prensa dirigidas a los principales contratistas y compañías matrices, donde estas empresas más grandes son probablemente más proclives a preocuparse por su imagen pública y responsabilidad jurídica. Con ello se ejerce presión sobre los subcontratistas que directamente emplean a los trabajadores de la construcción (HKCTU 2002).

Desarrollar cooperativas de trabajadores

Para muchos trabajadores por cuenta propia en la economía informal, especialmente aquellos en empleos irregulares (jornaleros, etc.) en la industria de la construcción, existe un potencial considerable de mejora de sus medios de sustento a través de cooperativas de trabajadores.

A finales de la década de 1990, SEWA fundó Rachaita Construction Workers Mahila SEWA Cooperative con 200 miembros. Los objetivos eran establecer una organización independiente que aumentara y regularizara los ingresos, que compitiera independientemente por contratos de construcción y los concertara directamente con los clientes, que proporcionara en colectividad bienes de capital (herramientas y equipo), que facilitara y que fomentara la capacitación profesional entre sus miembros, y que produjera y vendiera materiales de construcción de bajo costo. Ha obtenido varios contratos de construcción con lo cual las miembros de SEWA han tenido acceso al mercado de construcción “tradicional”. Ahora están aprendiendo cómo preparar su propios planes de negocios, atraer inversión de los bancos, y desarrollar nuevas habilidades comerciales que aumentan los ingresos y regularizan su empleo.

Proporcionar capacitación en materia de seguridad

Un área clave de actividad de los sindicatos de la construcción concierne la seguridad y salud ocupacional. En Hong Kong por ejemplo, el sindicato de la construcción imparte capacitación extensiva sobre salud y seguridad ocupacional, incluyendo capacitación especializada sobre salud y seguridad ocupacional para los diferentes oficios.

El sindicato está autorizado para proporcionar capacitación en materia de seguridad para los trabajadores que buscan acreditación como titulares de “tarjeta verde” de seguridad de la industria de construcción. De acuerdo con la ley de Hong Kong, la posesión de una tarjeta verde de seguridad es obligatoria cuando se trabaja en obras de construcción. En 2000 el sindicato puso en marcha un curso de capacitación de seguridad, y desarrolló un manual sobre salud y seguridad ocupacional reconocidos ahora por el Ministerio del Trabajo. El sindicato no solamente usa este curso de capacitación para atraer a los trabajadores que quieren obtener la tarjeta verde obligatoria, sino también para concientizarlos sobre los derechos de los trabajadores y del sindicato. Desde que se inició, aproximadamente 6000 trabajadores han participado en el curso de capacitación en los dos centros de capacitación en salud y seguridad ocupacional administrados por el sindicato.

Esta página web está basada en un perfil sobre los trabajadores y trabajadoras de la construcción comisionado por la red WIEGO a Dave Spooner y Annie Hopey en 2011 para la Fundación Bill & Melinda Gates.

————————————————————-

iLa Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM) es la federación mundial de sindicatos y representa a los trabajadores en la industria de la construcción, de los materiales de construcción, de la madera, de la silvicultura e industrias afines.
iiSi bien WIEGO busca hacer un reconocimiento de los riesgos de ocultamiento de las mujeres en el uso del genérico masculino, a fin de hacer la lectura del texto, a partir de este momento, cuando lo usemos se entenderá que incluye a las mujeres también.
iiiJill Wells era anteriormente especialista sobre la construcción en la OIT (donde fue responsable del informe principal elaborado para la reunión tripartita en 2001) y trabaja actualmente para la ONG Engineers Against Poverty con sede en Londres (www.engineersagainstpoverty.org). WIEGO le agradece mucho su asesoramiento y apoyo en la preparación de esta nota.
ivHong Kong Confederation of Trade Unions. 2002. “High Rate of Industrial Accidents in the Construction Industry.” Página web (accedido en enero de 2011).
vLey sobre los trabajadores de la construcción de edificios y otras construcciones (regulaciones sobre servicios de condiciones), 1996; Ley de los impuestos en favor del bienestar de los trabajadores de la construcción de edificios y de otras construcciones, 1996.