Invisibles pero vitales para las cadenas de valor de la producción

El trabajo a domicilio es un fenómeno global que se da tanto en países ricos como pobres. Hoy en día, muchas trabajadoras y muchos trabajadores a domicilio trabajan bajo subcontratos para cadenas de valor globales (Carr, Chen y Tate 2000). Para reducir los costos y maximizar las ganancias, las empresas externalizan la producción a trabajadores a domicilio. Los avances tecnológicos también han facilitado la externalización de la producción (Chen, Sebstad y O’Connell 1999; Raju 2013).

Aunque en gran medida son invisibles, los trabajadores a domicilio producen tanto para cadenas de valor nacionales como globales en muchas industrias. Pueden trabajar en la nueva economía (ensamblaje microelectrónicos) o en la vieja  (tejiendo alfombras).

Los trabajadores a domicilio representan un porcentaje importante del empleo total en algunos países, especialmente en Asia. El trabajo a domicilio representa una proporción mayor en el empleo de las mujeres, que en el de los hombres.

Definiciones

Hay dos categorías básicas de trabajadores a domicilio. La distinción es importante para la comprensión de los retos que estos trabajadores enfrentan.

  • Los trabajadores a domicilio independientes asumen todos los riesgos de ser operadores independientes. Compran su propia materia prima, los insumos y el equipo, y pagan los costos de los servicios públicos y de transporte. Venden sus propios productos finales, principalmente a clientes y a mercados locales, pero a veces también a mercados internacionales. La mayoría de ellos no contrata a otras personas pero pueden tener a trabajadores familiares no remunerados trabajando con ellos.
  • Los trabajadores a domicilio subcontratados (llamados trabajadores tercerizados) son contratados por un empresario individual o una empresa, a menudo a través de un intermediario. Normalmente reciben las materias primas y son remunerados a destajo. Por lo general no venden los productos finales. Sin embargo, cubren muchos de los costos de producción: el lugar de trabajo, el equipo, los insumos, los servicios públicos y el transporte.

Ambas categorías se ven afectadas por pedidos irregulares o cancelados, el abastecimiento no fiable de materia prima, los retrasos en los pagos y los productos rechazados. Las tendencias económicas a un nivel más amplio, como fluctuaciones en la demanda y el aumento de los precios de los insumos afectan a ambos grupos, pero particularmente a los trabajadores independientes.

Tipos de trabajo

Históricamente, el trabajo a domicilio ha involucrado actividades intensivas en mano de obra en industrias manufactureras de textiles, del vestido y del calzado, así como la producción artesanal calificada. Hoy, el trabajo a domicilio también se encuentra en las sofisticadas industrias modernas, incluyendo la manufactura de autopartes, de partes de aviones y el ensamblaje de equipos electrónicos, y el  embalaje de productos farmacéuticos. Especialmente en los países desarrollados, el trabajo de oficina y el trabajo de mayor cualificación en la tecnología de la información, telecomunicación, telemercadeo y consulta técnica pueden realizarse desde el hogar.

Contribuciones y vínculos

El reciente Estudio de Monitoreo de la Economía Informal (EMEI), coordinado por WIEGO, proporciona información importante sobre los trabajadores a domicilio en Ahmedabad, India; Bangkok, Tailandia; y Lahore, Pakistán. Encontró que los trabajadores a domicilio hacen contribuciones importantes a sus hogares, la sociedad y la economía.

    • Contribuyen al presupuesto del hogar, a menudo ayudando a mantener sus hogares fuera de la pobreza extrema.
    • Al trabajar desde su hogar, están disponibles para cuidar de los niños y de las personas mayores y mantener la calidad de la vida familiar.
    • Son una parte importante del tejido social de sus comunidades.
    • Como no se desplazan a diario, y con frecuencia caminan o dependen de bicicletas o del transporte público, reducen la contaminación y la congestión del tráfico.
    • Los trabajadores a domicilio independientes proporcionan productos y servicios a un bajo precio al público.
    • Los trabajadores tercerizados producen artículos a un precio bajo para las cadenas de valor nacionales y mundiales.
    • Compran los insumos, la materia prima y el equipo, y pagan por los servicios públicos y el transporte.
    • Pagan impuestos sobre las materias primas, los insumos y el equipo que compran.
    • Las empresas, más arriba en la cadena, que venden sus productos finales a menudo cobran impuestos sobre las ventas, contribuyendo a las arcas públicas.

Muchos trabajadores a domicilio en empleo informal tienen vínculos con empresas formales. Aproximadamente el 30% de los trabajadores a domicilio independientes en la muestra del EMEI compra materiales de empresas formales; un poco menos del 30% de ambos grupos vende a, o trabaja para, empresas formales.

Valor económico

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En un estudio en 1999 se estimó la contribución de las trabajadoras a domicilio en algunos sectores en el sur de Asia, valiéndose de los estudios disponibles y discusiones de grupos focales (Bajaj 1999). Si bien estas estimaciones eran aproximadas y no estaban basadas en una muestra representativa, son reveladoras.

  • En la India, en 1989-90, las ventas nacionales y de exportación totales de la industria del agarbatti (varitas de incienso) tenían un valor aproximado de USD198 millones y de USD42 millones, respectivamente; la industria empleaba aproximadamente 500 000 trabajadores; el 90% de ellos eran mujeres y el 80% eran trabajadores tercerizados.
  • Pakistán es el principal fabricante y exportador de pelotas de fútbol de alta calidad, generando más del 80% de la producción mundial total. Aproximadamente el 58% de los cosedores de pelotas de fútbol son trabajadoras tercerizadas.
  • En Nepal, más de 100 000 personas –en su mayoría mujeres– se dedican a recolectar y procesar plantas medicinales y al comercio de otros productos forestales no madereros, y contribuyen aproximadamente con el 4% de la participación de la silvicultura en el producto interno bruto (PIB) nacional. La mayor parte del procesamiento se realiza en los hogares.

Un estudio de unos 600 trabajadores tercerizados en tres sectores en la India encontró que contribuyeron, en promedio, al 35% de los ingresos de los hogares en zonas rurales, y al 35,6% en zonas urbanas (Sudarshan et al. 2007).

Imagen estadística

Los datos sobre los trabajadores a domicilio han empezado a mejorar en los últimos años, pero los desafíos que representa el conteo de esta fuerza laboral “invisible” permanecen. Por ejemplo, algunos países no incluyen preguntas sobre el lugar de trabajo en sus encuestas de fuerza laboral y censos de población, que son esenciales para determinar quiénes son trabajadores a domicilio. También, los encuestadores a menudo no son personas formadas para contar trabajadores a domicilio, así que los anotan solamente como realizando trabajo doméstico (no remunerado), y/o los trabajadores a domicilio con frecuencia no se consideran y no se declaran como “trabajadores”.

WIEGO recopiló los datos existentes sobre los trabajadores a domicilio y otros grupos de trabajadores urbanos en la economía informal para la segunda edición de Women and Men in the Informal Economy: A Statistical Picture, publicado por la OIT y WIEGO en 2013:

– El trabajo a domicilio tiene una participación importante en el empleo urbano en algunas ciudades y/o países:

  • Buenos Aires: 3%
  • India: 18%
  • Sudáfrica: 6%

– La mayoría de los trabajadores a domicilio tienen un empleo informal:

  • Buenos Aires: 60%
  • Sudáfrica: 75%

– La gran mayoría de los trabajadores a domicilio en casi todas partes son mujeres:

  • 70% en Brasil
  • 88% en Ghana

El programa de estadísticas de WIEGO ha elaborado guías para estimar los trabajadores a domicilio y otros grupos de trabajadores en la economía informal. Para elaborar un perfil estadístico completo de los trabajadores a domicilio, se debe recabar información sobre el estatus en empleo, los tipos de contratos y la forma de remuneración (Vanek, et al. 2012).

Usando estas guías, WIEGO ha comisionado un análisis de los datos recientes sobre la fuerza laboral en cuatro países del sur de Asia:

  • En Bangladesh, en 2009-10, había 2 millones de trabajadores a domicilio, representando a 12,1% de las mujeres en la fuerza laboral no agrícola, y 5,9% de los hombres en la fuerza laboral no agrícola (Mahmud 2014).
  • En la India, en 2011-12, los trabajadores a domicilio constituyeron más del 15,2% de la fuerza laboral no agrícola: 31,7% de las mujeres en empleo no agrícola y 11% de los hombres (Raveendran, Sudarshan y Vanek 2013).
  • En Nepal, en 2008, había cerca de un millón de trabajadores a domicilio, aproximadamente el 30% de todos los trabajadores no agrícolas: cerca de la mitad de las mujeres en empleo no agrícola (47,6%) en comparación con un 21,6% de los hombres (Raveendran y Vanek 2013).
  • En Pakistán, en 2008-9, los trabajadores a domicilio representaban un porcentaje menor de la fuerza laboral que en otros países del sur de Asia, con solo el 5,3% del empleo no agrícola. El trabajo a domicilio representó cerca del 40% del empleo no agrícola para las mujeres, pero solamente el 1,5% para los hombres. Y el 75% de los trabajadores a domicilio en Pakistán en 2008-9 eran mujeres (Akhtar y Vanek 2013).

Países desarrollados

En los países desarrollados, el trabajo a domicilio a veces se define de manera muy diferente, para referirse a aquellos trabajadores que no se desplazan a un lugar de trabajo, sino teletrabajan desde el hogar. Para algunos, el teletrabajo es un beneficio laboral que proporciona flexibilidad. Para otros, sin embargo, el trabajo a domicilio puede estar asociado con condiciones de trabajo de menor calidad, y posiblemente un arreglo de empleo diferente, como por ejemplo el empleo independiente por cuenta propia.

Las estadísticas de Estados Unidos (EE.UU.) informan sobre la población total de teletrabajadores y definen al trabajador a domicilio como una persona que trabaja por lo menos un día por semana desde el hogar. Según los datos de la Oficina del Censo de EE.UU., la proporción de trabajadores que se ajustaban a esta definición era del 9,5% en 2010. Aproximadamente la mitad de estos trabajadores a domicilio eran independientes. Alrededor de un cuarto se dedicaba a actividades comerciales, de gestión o financieras. Para mayor información, vea http://www.census.gov/prod/2012pubs/p70-132.pdf.

Fuerzas motoras y condiciones de trabajo

Ingresos bajos y jornadas largas

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Varios factores, incluyendo la necesidad financiera, llevan a muchos trabajadores a domicilio a realizar este tipo de trabajo. En la muestra del EMEI, más de tres cuartos dijeron que sus hogares dependían completamente de los ingresos del trabajo en la economía informal. Los ingresos de los trabajadores a domicilio tienen un papel crítico en la satisfacción de las necesidades básicas de las familias.

Sin embargo, los trabajadores a domicilio, en promedio, ganan poco: particularmente los trabajadores tercerizados que son remunerados a destajo y que dependen de contratistas o intermediarios para los pedidos de trabajo y los pagos. Los trabajadores tercerizados que trabajan para las cadenas de valor mundiales reciben un porcentaje marginal de las ganancias finales. En la India, por cada 100 rupias pagadas por un cliente, las bordadoras de hilos de oro (zardozi) ganan 15 rupias, los fabricantes de cigarros caseros (bidi)  17 rupias, y los fabricantes de varitas de incienso (agarbatti) ganan solamente 2,3 rupias (Mehrotra y Biggeri 2007).

Un estudio en varios países encontró que el trabajo a domicilio puede implicar jornadas largas. El promedio variaba entre 5,2 horas al día y 9,2 horas al día: el promedio más largo reportado fue de 15 horas al día (Mehrotra y Biggeri 2007). En la muestra del EMEI, muchos mencionaron que sufrían dolores físicos debido a sus largas jornadas laborales.

Déficits de capital, tecnología e infraestructura

La productividad se ve afectada negativamente por los bajos niveles de tecnología utilizada por los trabajadores a domicilio. Los pagos irregulares y bajos implican que no pueden ahorrar. La mayoría carece de capital para desarrollar sus negocios e invertir en nueva maquinaria o en capacitación.

Deficiencias en la infraestructura básica, tales como la escasez de electricidad, afectan aún más la productividad, mientras que los costos de los servicios públicos merman los ingresos disponibles. En Lahore, el 78% de la muestra del EMEI mencionó la irregularidad y el alto costo de la electricidad como un problema.

Los trabajadores a domicilio tienen que desplazarse para ir a los mercados o recoger materia prima y entregar los productos finales. Muchos tienen que caminar grandes distancias, o dependen del transporte público u otras formas de transporte como los rickshaws. El costo del transporte reduce los ingresos. En la muestra del EMEI, aproximadamente un tercio de los costos de producción se gastaron en transporte, y entre aquellos que gastaban en transporte, un cuarto operaba con pérdidas.

El impacto de la crisis económica

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La crisis económica global que empezó en 2008 hizo que a los trabajadores a domicilio les resultara aún más difícil ganarse la vida. En 2009 y 2010, WIEGO y sus socios en Ciudades Inclusivas realizaron estudios sobre cómo habían sido afectados por la crisis económica los trabajadores en la economía informal. Los trabajadores a domicilio que trabajaban para cadenas de valor mundiales sufrieron una disminución considerable en sus pedidos de trabajo. Los trabajadores a domicilio independientes dijeron que la competencia había aumentado; muchos redujeron sus precios para mantenerse competitivos. La expansión de las cadenas minoristas también ha creado una fuerte competencia para las empresas locales. Para mayor información, vea vínculos con las crisis económicas.

Los trabajadores tercerizados en cadenas de valor mundiales

A menudo, las empresas multinacionales basadas en países industrializados externalizarán la producción a trabajadores tercerizados dispersos en uno o varios países. Los vínculos entre los trabajadores tercerizados y la empresa principal pueden ser obscuros. Esto puede dificultar la negociación de las tarifas y la recepción del pago por el trabajo realizado. El siguiente caso sirve como ilustración:

Cuando una organizadora sindical en Canadá trató de ayudar a una trabajadora de la industria del vestido, inmigrante de China, a recuperar sus salarios devengados, descubrió que esta trabajadora no sabía para quién trabajaba… el hombre que entregaba las materias primas y recogía las prendas terminadas conducía una camioneta sin logo. Cuando la trabajadora de la industria del vestido finalmente encontró una etiqueta con la marca entre sus materias primas, la activista sindical pudo rastrear la “etiqueta” de una empresa minorista en Canadá a una empresa manufacturera en Hong Kong a un intermediario en Canadá: en este caso, la cadena de valor mundial empezaba y terminaba en Canadá.

Cuando se le pidió al intermediario local que pagara los salarios devengados de la trabajadora tercerizada, respondió: “Méteme a la cárcel, no puedo pagar. El fabricante en Hong Kong que me subcontrató la producción no me ha pagado en meses”.

       Fuente: Stephanie Tang de UNITE, comunicación personal.

Problemas de usar el hogar como lugar de trabajo

Para muchos trabajadores a domicilio, cuyo hogar también sirve de lugar de trabajo, el problema de la vivienda inadecuada es un gran reto. No es posible aceptar pedidos de trabajo al por mayor si no hay espacio de almacenaje. A menudo, el trabajo es interrumpido para atender otras actividades domésticas. Muchos trabajadores a domicilio atienden otras necesidades del hogar durante el día, y trabajan de noche, lo que lleva al agotamiento y al cansancio ocular.

Algunos tipos de trabajo a domicilio generan polvo o requieren el uso de sustancias químicas peligrosas. Sin embargo, con frecuencia no existe separación alguna entre el espacio laboral y el espacio destinado a la vivienda. Esto puede poner en peligro tanto al trabajador a domicilio como a los demás miembros de la familia, incluyendo a los niños.

Las viviendas de poca calidad provocan daños en los productos y la materia prima. En las tres ciudades del EMEI, las mujeres dijeron que las lluvias monzónicas las obligan a suspender o reducir la producción.

  • El equipo, la materia prima o los productos finales se dañan si el techo tiene goteras o se inundan las casas.
  • Los productos (p. ej., las varitas de incienso y el plástico) no pueden secarse debido a goteras y la humedad.
  • Los pedidos de trabajo bajan debido a una demanda menor y/o a dificultades asociadas con el transporte durante las lluvias.

En algunos casos, los trabajadores a domicilio que participaron en el EMEI habían sido reubicados sin tomar en cuenta sus actividades relacionadas con sus medios de sustento.

Los trabajadores a domicilio y el derecho

El marco jurídico y legal para el trabajo a domicilio no es claro. En la mayoría de los países, los trabajadores independientes no son reconocidos como operadores independientes, mientras que los trabajadores tercerizados subcontratados no son reconocidos como trabajadores dependientes.

Muchos en ambos grupos no tienen tenencia segura de su hogar y lugar de trabajo. Además, a menudo no queda claro si se permiten actividades comerciales en las áreas donde viven.

Políticas y programas

Se han logrado algunos desarrollos positivos en las políticas durante las últimas dos décadas.

Convenio sobre el trabajo a domicilio (C177)

La Conferencia Internacional del Trabajo aprobó un Convenio internacional sobre el trabajo a domicilio (C177) en 1996. El C177 exige políticas nacionales para promover la igualdad de trato entre los trabajadores tercerizados y otros trabajadores asalariados. También especifica las áreas dónde se debería promover esta igualdad de trato, incluyendo su inclusión en las estadísticas sobre la fuerza laboral.

En todo el mundo, las organizaciones de trabajadores a domicilio están haciendo incidencia para que sus gobiernos nacionales ratifiquen e implementen el C177. Hasta 2013, 10 países lo habían ratificado.

Protección legal en Tailandia

HomeNet Tailandia, con apoyo de WIEGO y otros socios, hizo campaña durante más de diez años para obtener protección legal para los trabajadores tercerizados. Tanto la Ley de protección para los trabajadores tercerizados (Protection Act B.E.2553), como una ley de protección social, entraron en vigor en mayo de 2011. La ley exige que se paguen salarios justos –incluyendo igualdad de remuneración entre hombres y mujeres que hagan el mismo trabajo– a los trabajadores que realicen trabajo en el hogar para una empresa industrial.

La Declaración de Katmandú

La Declaración de Katmandú aborda los derechos de los trabajadores a domicilio del sur de Asia. Fue adoptada en 2000 por representantes de los gobiernos del sur de Asia, de agencias de la ONU, de ONG y de sindicatos de cinco países en una conferencia regional organizada por UNIFEM y WIEGO con el apoyo del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo. WIEGO proporcionó los resultados de investigaciones sobre los que se basó la Declaración de Katmandú.

Juntas de bienestar tripartitas en la India

Uno de los modelos desarrollados en la India para proporcionar protección de seguridad social a los trabajadores en la economía informal son las Juntas de bienestar tripartitas de trabajadores, empleadores y del gobierno. Existen varias de estas juntas para sectores de trabajadores a domicilio como los enrolladores de bidi (cigarros), los fabricantes de agarbatti (varitas de incienso) y muchos otros trabajadores a domicilio urbanos. Las ventajas de las juntas son que involucran a todas las partes interesadas en la implementación y aplicación. Se recaudan fondos mediante un impuesto sobre la producción de productos específicos, o a través de contribuciones de varias fuentes incluyendo a los empleadores, los empleados y el gobierno. Los fondos se usan para los gastos relacionados con el bienestar de los trabajadores, tales como la atención médica, el cuidado de los niños y vivienda, según lo establecido en las leyes o planes de la Junta.

Organización y voz para los trabajadores a domicilio

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La organización de los trabajadores a domicilio es difícil porque a menudo están aislados y dispersos. A pesar de los desafíos existe un número creciente de organizaciones, así como de redes nacionales e regionales de dichas organizaciones. Cuando los trabajadores a domicilio se organizan y tienen una voz colectiva, su capacidad de negociación aumenta.

La Asociación de Mujeres Autoempleadas (SEWA, por su sigla en inglés) en la India es el sindicato más grande de trabajadoras en la economía informal. En la actualidad, tiene cerca de 2 millones de miembros, de las cuales aproximadamente la quinta parte son trabajadoras a domicilio, y ha tenido un papel determinante para lograr salarios más altos y mejores condiciones laborales para las trabajadoras a domicilio en muchas industrias.

HomeNet del Sur de Asia, surgida de la conferencia regional del sur de Asia sobre los trabajadores a domicilio en 2000, organizado por SEWA, UNIFEM y WIEGO, es una red de 600 organizaciones que representan a más de 300 000 trabajadores a domicilio de ocho países en el sur de Asia.

HomeNet del Sudeste de Asia organiza a los trabajadores tercerizados para que gestionen de manera democrática organizaciones y redes autosostenibles a nivel nacional y subregional que les ayudan a obtener mejores condiciones de trabajo y niveles de vida, empleos más estables, y acceso a protección social.

PATAMABA en Filipinas es una organización de base, dirigida y gestionada por trabajadoras a domicilio. Cuenta con una membresía de más de 18 000 trabajadoras en la economía informal.

Los trabajadores a domicilio en Europa del Este están estableciendo cada vez más contactos entre sus organizaciones, y recientemente fundaron y registraron HomeNet de Europa del Este.

Para mayor información sobre organizaciones y el proceso de organización, visite Organización y organizaciones.

Para ver noticias sobre este grupo de trabajadoras y trabajadores recopiladas por WIEGO a través del Sistema de Monitoreo Global (GMS), haga clic aquí.

Referencias y lecturas recomendadas

Akhtar, Sajjad y Joann Vanek. 2013. Home-Based Workers in Pakistan: Statistics and Trends. Nota estadística de WIEGO Núm. 9: Cambridge, MA, EE.UU.: WIEGO.

Bajaj, Manjul. 1999. “Invisible Workers, Visible Contribution. A Study of Home Based Workers in Five Sectors across South Asia”. Documento de referencia presentado en Regional Policy Seminar on Women Workers in the Informal Sector in South Asia: Creating an Enabling Policy Environment. Kathmandu, Nepal, 18-20 de octubre.

Carr, Marilyn, Martha Chen y Jane Tate. 2000. “Globalization and Homebased Workers.Feminist Economics, Vol. 6, No. 3.

Chen, Martha. 2014. “Informal Economy Monitoring Study Sector Report: Home-Based Workers”. Cambridge, MA, EE.UU.: WIEGO.

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