Trabajadoras y trabajadores a domicilio en América Latina

 

Luego de 15 años de lucha de las organizaciones de trabajadoras y trabajadores a domicilio y sus aliados — entre ellos, WIEGO— en favor del reconocimiento de este sector ocupacional en espacios internacionales, a nivel nacional y regional, sobre todo en el Sur y Sudeste de Asia, WIEGO tuvo oportunidad, a través del proyecto Financiando liderazgo y oportunidades para mujeres, 2012-2015 (FLOW, por su sigla en inglés,), de llevar a cabo un ejercicio de mapeo en seis países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Nicaragua, Perú y Uruguay) en donde se identificó a organizaciones de trabajadoras y trabajadores a domicilio, organizaciones que trabajan con las primeras, así como a académicos que trabajan sobre este tema. Como parte del mapeo se llevó a cabo también una revisión de los marcos legales que regulan este tipo de trabajo, así como de las políticas públicas que podrían afectar a este grupo ocupacional, y se realizaron una serie de talleres regionales y nacionales para abordar la situación de quienes trabajan en este sector y los principales retos que enfrentan.

Uno de los hallazgos de este trabajo de mapeo fue que las trabajadoras y trabajadores a domicilio ofrecen una amplia gama de productos y servicios que abarcan desde la creación y diseño de ropa hasta la elaboración de cerámica, desde a confección de zapatos hasta el trabajo con metal; algunos son panaderos, chocolateros y proveedores de comida, mientras otros cuidan perros y otros animales de compañía, entre muchos otros más.

Retos de las personas trabajadoras y trabajadores a domicilio en América Latina

Este grupo de trabajadores enfrentan múltiples desafíos:

  • Las trabajadoras y trabajadores a domicilio asalariados y autoempleados carecen de: reconocimiento como trabajadores, derechos de propiedad y socioeconómicos (tales como acceso al agua y saneamiento, protección social), derecho de organización y negociación colectiva, participación en las en los procesos de elaboración de políticas y normas, estadísticas e información, etc.
  • Las trabajadoras y trabajadores a domicilio asalariados enfrentan: la no ratificación del Convenio 177, así como la falta de incorporación de los estándares internacionales y de la adopción de legislaciones nacionales que reconozcan que las personas que realizan trabajo a domicilio asalariado deben gozar de los mismos derechos que los que disfrutan quienes laboran en las fábricas. Estos derechos incluyen los salarios mínimos, tarifas de trabajo justas, contratos seguros, salud y seguridad en el trabajo, negociación colectiva, etc., así como el diseño de políticas públicas enfocadas a la implementación de dichas leyes.
  • Las trabajadoras y trabajadores a domicilio autoempleados tienen dificultades para acceder a financiamiento, capacitación, oportunidades de adquisición, comercialización, entre otros.